Desnudo en el Camino.

Por Filectio - 25 de Agosto, 2005, 18:04, Categoría: General

La primera vez que oí que existía algo llamado Alquimia fue hace ya mucho, mucho tiempo. Corría el año 1975, tenía yo a la sazón 15 años, cuando ví, en una librería, una obra que llamó mi atención, especialmente por su título: era «El Retorno de los Brujos» de Louis Pauwels y Jacques Bergier. El tercer capítulo de su Primera Parte, subdividido a su vez en cinco capítulos, 'La Alquimia como ejemplo', fue, como decía, el primer contacto que tuve con dicha palabra. Parecerá inapropiada la fuente que me introdujo en mi amor alquímico, pero considerando que fue la obra que encendió en mi la chispa del interés por esta ciencia sagrada, no puedo decir que fuese inapropiada: fue la más apropiada para un jovencito de 15 años, ignorante total de estos temas, y fue el Destino quien la puso en mis manos.

En ella se citaba a un enigmático alquimista moderno, oculto bajo un seudónimo: Fulcanelli. 'He de hacerme con la obra de ese autor', me dije... pero no era fácil para un jovencito de provincias conseguir estos libros en la única y paupérrima librería de su pueblo. Habría de transcurrir casi un año hasta que la librería recibió, por fin, mi encargo: el 2 de noviembre de 1976 tuve, por fin, en mis manos, la última obra que escribió Fulcanelli: Las Moradas Filosofales... tenía, entonces, 16 años recién cumplidos (el 22 de octubre). Fue definitivo: el hechizo que la obra ejerció sobre mí habría de durar hasta el día de hoy, es decir, la friolera de casi treinta años.

Evidentemente, no han sido todos esos años dedicados a la Alquimia, pues en el transcurso de los cuales me casé, tuve tres hijos (el mayor tiene 22 años... sí, me case más bien joven, con 22 años, justo con la edad que ahora tiene él), me labré mi futuro... pero la Alquimia siempre, de una u otra manera, estuvo presente. Desde hace unos pocos años, sin embargo, sí que me he dedicado plenamente a ella, a su estudio y a su práctica...

Cuando, en 1997, vine a formar parte de este invento moderno llamado «internet» y descubrí que tenía al alcance de mi mano obras en sus versiones originales, facsímiles escaneados de antiguos manuscritos, repartidas a lo largo y ancho del mundo, en bibliotecas y otras entidades más o menos públicas y más o menos gubernamentales... amén de gente con mi misma pasión, que dedicaba tiempo y esfuerzo personal en digitalizar sus libros y colocarlos en sus páginas web... cuando, decía, vino a sucederme esto... pues fue para mi como descubrir el jardín del Edén...

Manuscritos y obras antiguas, que ni en sueños hubiera podido esperar leer jamás... se pusieron al alcance de mi mano. Mis avances, gracias a esta circunstancia, se ampliaron hasta el punto que dejé de dar pasitos para, directamente, andar a pasos de gigante...

Y ahora heme aquí, nuevamente desnudo, hasta la médula, como el más neófito de los neófitos que jamás hayan sido... pero dando gracias a Dios de que, desnudo, sí, pero con los pies hollando el verdadero camino...

Los textos, todos los textos se abren y su sentido se hace transparente y diáfano... todos, laicos y sacros, muestran por fin, sin esfuerzo apenas, que, pese a parecer tan oscuros y paradójicos, tan galimatías y laberínticos, son, por el contrario, asombrosamente rectos y claros... no todos, por supuesto: también se muestran, destacando por su inmundicia, bien claramente los textos ignorantes, charlatanescos, puramente fantasiosos... profanadores, en definitiva, de la Ciencia divina...

La Alquimia, por desgracia, es un campo en donde la mies es escasa y mucha, muchísima la mala hierba y cizaña...

Desnudo estoy, es cierto, pero el chispazo de revelación prendió mi conciencia y ahora ésta arde y nada ni nadie la puede extinguir. El proceso es lento, pero constante: ¿y qué mayor placer puede haber, digo yo, que acostarte todas las noches sabiendo un poco más? Ahora, todos los días, sin excepción, aprendo algo nuevo de donde antes creía que ya había aprendido lo que había que aprender... ummm... me salió a galimatías, lo siento: pero es así.

Si alguien me lee y está perdido en su búsqueda, como yo lo he estado, que lea; que lea mucho: nunca es malo leer y releer. Y que medite profundamente, que no es sino un acto de oración. Que piense en Dios, que medite en búsqueda del sentido de la palabra Dios y de su concepto... nada, seguramente, pueda serle más provechoso que esta meditación-oración. La Divinidad no deja nunca fuera a aquél que sin cesar llama a Su Puerta... porque cuando su meditación toque fondo y descubra que no hay fondo, sino insondable abismo... presentirá por primera vez en su vida, y a ciencia cierta, a Dios... y el fuego empezará a arder, dulcemente, y será un Sol nuevo que ilumine sus dias...

Estoy desnudo, sí, como un recién nacido... pero estoy hollando el verdadero camino, y un ángel me guarda del traspiés...


Permalink ~ Comentar | Referencias (1)

El Blog

Calendario

<<   Agosto 2005  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Categorías

Archivos

Alojado en
ZoomBlog